martes, 1 de febrero de 2011

Vicio ♥

Estoy sentada en una confitería tomándome un café, sola, y pensando lo raro que me resulta. Nunca lo había hecho, siempre me resulto incómodo, repudie este momento toda mi vida, y sin embargo quiero ser escritora, así que mi rechazo más grande tenía que pasar, de alguna manera, a ser parte de mi vocación, sí, así es, porque no existe escritor en este mundo que no se haya sentado en un espacio neutro a tomarse un café y llenar un cenicero, y porque de alguna rebuscada manera sentí que me alcanzaste, y que tenía que dar un giro importante para seguir estando un paso más arriba, por lo menos en lo que a este aspecto se refiere. Así que apago el cigarrillo con la mano temblorosa, el humo sigue saliendo y se mezcla con el que emerge, caliente, de la taza. Doy otro sorbo, miro al pibe de la librería de en frente que esta absorto en sus pensamientos, aunque nunca voy a saber que está pensando si es que está pensando algo, y la verdad es que tampoco me importa, de la misma manera que no me importa en lo más mínimo a donde se dirigía la mujer que hace un rato tomo un taxi que estaba adelante del mío y a pesar de que siguió al de ella varias cuadras hasta perderlo, podría decir, con exactitud y a juzgar por la vestimenta de esta señora que se perfectamente a donde iba, pero en realidad no lo sé, nunca voy a preguntárselo tampoco y en el caso que lo hiciera ella estaría en todo su derecho de no responderme. Miro la hora, todavía falta, tengo tiempo, nadie me corre más que yo misma. Me pregunto una y otra vez que fue lo que quisiste decir, a que te referías cuando de alguna forma, indirectamente, compartiste conmigo algo tan tuyo. Supongo que espero no estar equivocada porque no merezco estarlo, porque merezco algo que este hecho por vos y para mi después de todo lo que yo te regale estos años luz. Me rasco la frente y no sé que mas decirte. Quizás podría contarte que el café se me enfrió, que hago la letra chiquita para que nadie me mire raro, que me quedan 9 cigarrillos mas el que me estoy fumando y que pronto me voy a tener que comprar un encendedor nuevo, y que este es el que más me duro, y que es rojo, como el color de mis uñas y el de la lapicera que estoy usando. No puedo decir mucho mas, no puedo contestarte porque en el caso de que este errada, no solo no estaría en posición, ni tendría el derecho de hacerlo, sino que aparte me sentiría una gran estúpida. No me gusta decir "que se yo", y estos días tengo tantos dándome vueltas por la cabeza, que sé yo si me hablabas a mí, a algún vicio, o lo que es peor, a otra mujer, que sé yo si te importa que te diga que me sorprendiste, que te felicito, que escribís hermoso o que tenés un estilo muy parecido al mío, o que me siento más reflejada en vos que nunca, que se yo... Pero si pudiera decirte algo, si tuviera la suerte, la fortuna, el placer de aclarar tantas dudas que me carcomen, pero que también me fatigan y me drogan como, vaya a saber que, te hace sentir, te diría que yo también necesito volver a ver, volver a ver siempre, buscarte porque tengo el camino bien señalado, y porque el camino me conduce irremediablemente a vos, y además que hay cuadros que hubiera preferido no ver, que hicieron que me cayeras realmente mal, que me apartaron de vos y lo único que me dejaron es ganas de derramar lagrimas, mías, no tuyas, porque me devastaría verte llorar, y de paso, aclarar que estuve esperando, que estoy esperando que bajes los brazos porque me pegaste muchas veces, me pegaste mal, me noqueaste, me rompiste. Si, si yo hubiera escrito algo parecido, sin lugar a dudas, hubiera sido para vos. Había una publicidad que tenía como slogan: Proba no probar. No dejo de carburarme y sentir que si hubiera accionado antes, mi vida se hubiera dado de otra manera, pero no me deja la seguridad de que hubiera sido más feliz. Hay una posibilidad, una pequeña probabilidad de que la segunda opción, la de los vicios sea la correcta, y también hay una posibilidad, una grande, de que yo sea uno de los tuyos, porque vos ciertamente sos uno de los míos pero, ¿Qué se yo, no? No sé nada...